Showing posts with label accion antipatriarcal y entrañable. Show all posts
Showing posts with label accion antipatriarcal y entrañable. Show all posts

Tuesday, November 01, 2011

ARTICULOS DESHUMANIZANTES
Símbolos del desapego afectivo
símbolos de la no-vida
símbolos de la inmovilidad
símbolos de la soledad
desaparecer de mi vista
no hagáis sufrir más.
Que aparezcan pechos maternos
que aparezcan abrazos afectivos
camas gigantes donde durmamos todas juntas
que aparezcan caricias y masajes
donde el placer anule al patriarcado
Que aparezcan colectividades, grupos de crianza y comunidades
donde el apoyo mutuo, solidaridad y el respeto por las criaturas
sea posible.
karmela









BIBERON

Sustituto del pecho materno
símbolo del capitalismo
y patriarcado
contenedor de leches artificiales
no tienes ni las defensas,
ni el calor, ni el afecto
de una madre
desaparece de mi vista
no hagas sufrir mas



COCHECITO

Frío y distante
llevas a una criatura
que solo ve el cielo y el techo
no se puede mover,
no puede experimentar
el contacto cuerpo a cuerpo
con la madre
ni el movimiento de su cuerpo,
ni las sensaciones que provoca
símbolo de la soledad
y la inmovilidad
desaparece de mi vista
no hagas sufrir mas.


CHUPETE

Ese trozo de plástico
consuelo de la ansiedad y tristeza
símbolo del desapego afectivo
sustituto del pecho materno
desaparece de mi vista
no hagas sufrir mas


CUNA

Cárcel de sueños
desaparece de mi vista
no hagas sufrir mas
a la criatura que se siente sola
que llora desconsolada de noche
que no entiende, que siente miedo
desaparece y
que aparezca una gran cama
mamá con su calor, afecto, ternura...
y así dormiremos juntas felices



POR UN MUNDO SIN ARTICULOS DESHUMANIZANTES.




ACCION ANTIPATRIARCAL

































Friday, September 30, 2011

REFLEXIONA ¡TU TAMBIEN ERES UN-A MADERO!

¡Niñ@ estate quiet@!
¡No te muevas!
¡No hagas eso!
¡Que te sientes!
¡Que comas!
¡Come, que te doy!
¡Hasta que no te lo termines, no hay postre!
¡No toques ahí!
¡Quita de ahí!
¡A la cama!
¡A tu cuarto!
¡Déjame en paz!
¡No incordies!
¡Vete a jugar y no molestes!
¡Iros de aquí!
¡Fuera de aquí!
¡No os peleéis!
¡Deja a tu herman@!
¡No chilles!
¡Cállate!
¡Si no te callas, te arreo!
¡Ya no te quiero!
¡Estáis castigados!
¡A estudiar!
¡Si apruebas te compro la bici!
¡No te van a traer nada los Reyes!
¡No me levantes la mano!
¡Cómo tienes tu cuarto!
¡Tú tienes la culpa!
¡No te lo doy!
¡No llores!
¡Si sigues llorando de doy un guantazo!
¡Los hombres no lloran!
¡Qué inútil eres, hij@!
¡Si tú no entiendes!
¡No saltes en el sillón!
¡Deja de arrastrarte por el suelo!
¡No te manches!
¡Que te vas a poner perdid@!
¡No juegues que te mojas!
¡No me lo pidas!
¡Soy tu padre (o soy tu madre, etc.)!
¡Ven aquí!
¡Este si que sabe!






¡Qué sinvergüenza!
¡Aquí mando yo!
¡¿A que te doy?!
¡Sé valiente!
¡Se buen@!
¡Eres más burr@ que un ‘arao’!
¡Das más qué hacer que un hij@ tont@!
¡Cuando yo hablo tú te callas!
¡Eres un/a tont@!
¡Eres un/a idiota!
¡Cómo he podido tener un/a hij@ tan tont@!
¡Cría cuervos y te sacaran los ojos!
¡No tienes vergüenza!
¡No te toques ahí! ¡No seas guarr@!
¡Mas valdría haber muerto al parirte!
¡Serás lo que yo diga!
¡Harás lo que yo mande!
¡Yo, que por ti renuncié a los mejores años de mi vida!
¡Yo, que me he pasado la vida! trabajando para ti!
¡He aguantado a tu padre por ti!
¡Si se entera tu padre!
¡Déjale que llore!
¡Es muy consentido!
¡Da las buenas noches!
¡Da las gracias!
¡Da un beso a tu abuelo!
¡Dale un beso a menganita!
¡Eres muy caprichos@!
¡A las 10 en casa!
¡¿Dónde has estado?!
¡¿Qué horas son estas de llegar?!
¡Qué pintas llevas!
¡Vas cómo un/a gitan@! [y además racista]
¡A ver si te cortas el pelo!
¡Vas haciendo el ridículo!






Madrid, 12 de diciembre 1988
“La represión de los sentimientos en la infancia”
Asociación Antipatriarcal









































Son articulos que necesitan los adultos no l@s bebes-itas. ell@s solo necesitan tu afecto, caricias...estar apegad@s a la madre.
Son articulos que educan para la sumision, propiedad privada y deshumanizacion en esta sociedad patriarcal
Son articulos simbolos de la carencia afectiva Y desapego que sufren las criaturas
son articulos que pueden implicar nefastas consecuencias: violencia, drogas, egoismo, ....
Por eso y muchas consecuencias más
POR UNA MATERNIDAD ENTRAÑABLE
POR UNAS CRIATURAS FELICES Y APEGADAS A LA MADRE
POR UNA SOCIEDAD LIBRE, SOLIDARIA Y ANARQUISTA
BOYCOT A TODOS LOS ARTILUGIOS DESHUMANIZANTES



Thursday, August 18, 2011

ALGUNOS MITOS PATRIARCALES AL DESCUBIERTO
Soria, invierno de 2458 (2011)
Padre y/o adult@:
Cuando nos impones tu voluntad, castigas, ignoras nuestro llanto, educas,... dices
que lo haces por “nuestro bien” ¿estás segur@? Cuando actúas así el mensaje que nos
transmites es: “tus sentimientos y necesidades no tienen importancia y no son
respetables”, “no te acepto tal como eres”, “no te quiero”, “témeme”, “desconfío de ti y
de tu juicio y/o tu capacidad”, “eres un ser inferior, subordinado e incompetente”,
“eres indign@, mal@”, “eres culpable”, “no te comprendo”... Estas tan influid@ por los
dictados de la sociedad que casi nunca te paras a pensar si lo que crees más
conveniente lo es para nosotr@s de verdad, o más bien lo es para perpetuar el poder y
la creación del estado de sumisión inconsciente. “Nuestro propio bien” es: sentirnos
viv@s, ser felices y libres; nuestro bien es el vuestro.
L@s padres confundís la posesión con el amor, la domesticación con el aprendizaje,
la sumisión con el respeto, el control con la protección,... ¿a qué intereses respondéis?
¿a l@s nuestros?
De qué lado estás, del nuestro (de l@s niñ@s)... o del lado de los límites, de los
normópatas o humanoides normalizados, de los adult@s maltratadores/as,...
de l@s que mandan.
L@s niñ@s
Ejemplos concretos de prepotencia adulta y sus correspondientes equivocaciones:
• “L@s niñ@s tienen que comer aunque no quieran”: Cuando un ser vivo come
obligado o a la fuerza asimila menos las sustancias nutritivas que toma en esa
comida, pudiéndole ocasionar, además, trastornos digestivos y psíquicos. Mediante
estudios empíricos se ha demostrado que generalmente l@s niñ@s tienen un horario
interno de comidas regulado según sus necesidades propias y también en relación
con la selección y la cantidad alimenticia.
• “Coger en brazos, dormir y ser complacientes con las criaturas es malcriarlas”:
Es al revés; la empatía y el contacto piel con piel ayudan al desarrollo sano y natural
de l@s niñ@s, nuestra función de madres es propiciar y proteger ese desarrollo; si se
quiere criar personas y no autómatas.
• “A l@s niñ@s hay que disciplinarles en el sueño y en el control de esfínteres”:
L@s niñ@s se autorregulan sol@s, nada más necesitan nuestra comprensión y
paciencia.
 “A l@s niñ@s hay que escolarizarlos y enseñarles para que aprendan”: L@s
niñ@s poseen una curiosidad y capacidad natural para el aprendizaje (por algo
saben hablar y otras tantas cosas más) a no ser que se les coarte debido a la
imposición de lecciones o falta de estímulos y recursos didácticos.
 “A l@s niñ@s y adolescentes hay que advertirles porque se pueden dañar sin
pretenderlo”: Experimentando se aprende, de los errores también. El esfuerzo y el
descubrimiento propio vale más que los buenos resultados. Cuando se advierte se
impide el conocimiento necesario y se infunde inseguridad favoreciendo más el
peligro.
 “Los límites ayudan a ser libres, los límites dan seguridad y el NO ayuda a
crecer”: Los límites dan inseguridad, el afecto y la comprensión dan confianza y
seguridad. Los límites facilitan las cosas a l@s adult@s o así lo creemos. Los límites
que se entienden se pueden asumir los que no, enseñan a someterse y no ayudan ni a
crecer ni a ser libres. La naturaleza inconformista e insumisa de l@s niñ@s les lleva a
buscar la confrontación con los límites y también el deseo de nuestra atención les
puede llevar a ello. Por todo eso es importante que nosotr@s procuremos estar del lado
de l@s niñ@s, y no de los límites: es decir, los arbitrarios son cuestionados en todo lo
posible y los naturales o “fundados” son mostrados con cariño y empatía.
 “Cuando otras técnicas educativas fracasan… el castigo y el sufrimiento
enseña”: Eso es lo que quieren hacernos creer discretamente para permitir un mayor
control y una mayor represión sobre l@s niñ@s “problema” y al final sobre tod@s
nosotr@s. Además, mediante la exaltación de sucesos aislados que suponen dolor de
padres consiguen el endurecimiento de penas y leyes a petición popular. ¿Acaso
supone un aprendizaje benigno sufrir “torturas, maltratos, grilletes en las muñecas,
aislamientos interminables, modificaciones profundas de conducta mediante
técnicas aniquiladoras de la personalidad, ofensas, humillaciones, esos tipos de
sufrimiento que residen entre artículo y artículo de la ley penal del menor, entre
renglón y renglón del reglamento de régimen interno…?”
“Cuando el/la juez, el/la trabajador/a social, el/la psicólog@, el/la educador/a, l@s
padres, cuando tod@s y cad@ un@ de ell@s piensen y sientan que están haciendo el
bien (el “propio bien” de la criatura, respondiendo al “interés superior” del/la
menor) esconden un maltrato social profundo, una sociedad en que la única forma
de distanciarse del sufrimiento vivido es reproduciéndolo, ejerciendo como sujeto
activo todo lo que antes se ha vivido desde la indefensión”.
Habría que desterrar tod@s los tabúes, represión de los sentimientos o emociones,
normas de higiene y buenos modales que se basen en el absurdo y en la hipocresía,
que se basen en la costumbre y no en su conveniencia saludable.
Ser bueno no es ser obediente y sumis@ sino un@ mism@.
Amor = deber: es una contradicción (Poder + Amor = dependencia y manipulación)
El respeto sólo puede ser mutuo si no es autoritarismo. El aprendizaje mejor si es
mutuo, ya que l@s adult@s estáis adulterad@s. Las ventajas adultas, su
independencia y autonomía deben llevar a un trato más flexible y menos egoísta con
l@s niñ@s.
Cuando se aprende desde el respeto mutuo, la complacencia, la responsabilidad y la
autenticidad se establecen relaciones más libres y satisfactorias.
“Es un simulacro hablar de respeto a la infancia cuando la jerarquía de la que
partimos, siempre es tan marcada”.
Hoy por hoy “ser adult@ no es más que una opción mediante la cual se olvida y se
traiciona”.
Lecturas recomendadas
Los niños libres de Evolène. Castellote Editor. Madrid, 1977.
Cómo hacer de tu hijo un fascista. Victoria Palant. Madrid, 1978.
Crítica educativa III F. Boldu: Por una educación sin escuelas (editado por
“Harnaz”). Barcelona, 1979.
Los niños primero. Christiane Rochefort. Barcelona, 1982. Valencia, 2002.
Por tu propio bien. Alice Miller. Barcelona, 1985.
Boletín de la extinta Asoc. Antipatriarcal. Dieciséis números. Guipúzcoa y Madrid,
años 88- 92.
Escuchando a los niños (cuadernillos). Patty Wyfler. Sumendi. Palo Alto, 1991.
La represión del deseo materno y el estado de sumisión inconsciente. Casilda
Rodrigañez y Ana Cachafeiro. Madrid, 1995.
La paciencia de los locos (entrevista). Pedro García Olivo. Sevilla, 2000.
Crecer sin escuela. Boletín de la asociación del mismo nombre. Especialmente los
números 10 y 13, editados en La Rioja 2002 y Alicante 2003 respectivamente.
Alejandra. Publicación periódica. L.K.A. Soria, desde 2002.
Mi niño no me come Carlos Gonzalez. Madrid, 2002; y otras del mismo autor.
Insumisión a las cunas. Karmela Valverde. Soria, 2006.
Juega, disfruta,… insumisión. Contra todo poder y Maternidad entrañable o es la
hora de rebelarse al poder. Karmela Valverde. Soria, 2007.
El Patriarcado al alcance de tod@s. Biblioteca- archivo Teresa Claramunt, 2009.
Biblioteca- archivo Teresa Claramunt
biblio.teresaclaramunt@gmail.com

Friday, April 22, 2011


MENTIRA, AUTORIDAD Y EDUCACIÓN

Vivimos en una sociedad donde la mentira abunda y esta se transmite de generación en generación, una mentira basada en la autoridad. Es una mentira que se aprende en la sociedad patriarcal. Primero en la familia y después en la escuela.
  • En la familia nos engañan diciéndonos la gran mentira: “obedecerás a tus padres”: nos engañan nada mas nacer metiéndonos en una cuna y dándole un chupete, (en vez de afectividad y pecho), para que se calle y no llore; aprendiendo así que que hay que conseguir afecto llamando la atención o volviéndose sumiso; mas tarde aprende a mentir para tener content@s a los padres y como método de autodefensa para defenderse de los castigos y conseguir de ellos afecto. En la adolescencia mentira mas a sus padres para demostrarles que se ha hecho mayor y responsable,para que le dejen vivir independiente. Así la criatura se criara en la mentira en vez de en la confianza mutua.
  • En la escuela nos engañan diciendo que el profesor es una autoridad que hay que obedecer y sabe mas que tú. La criatura reacciona con la sumisión o con la rebeldía: engaña al profesor para no ir a clase o no hacer un examen inventándose enfermedades para defenderse contra la autoridad de la escuela y sus obligaciones (exámenes, asistencia obligatoria, asignaturas no interesantes para la criatura...).
Y así va creciendo, en la mentira, para prepararse para la sociedad patriarcal y de el engaño.
  • Nos engañan con la mentira de la religión (el opio del pueblo) para que solucionemos nuestros problemas rezando y creyendo que alguien nos va a solucionarlos con mas “poder y autoridad que los humanos” haciéndonos sumis@s a ese “poder”.
  • Nos engañan con el dios capital, al quien hay que obedecer para que podamos ser “felices” consumiendo y no darnos cuenta de los problemas sociales que hay alrededor y no rebelarnos ante ellos; nos dicen que hay que respetar la propiedad privada para hacernos cada vez mas egoístas e individualistas.
  • Nos engañan con los medios de in-comunicación y la “caja tonta” enseñándonos mundos de mentira y distorsionando la realidad de los acontecimientos sociales y políticos...
  • Y para culminar esta la gran mentira “el papá estado”, sea democrático, monárquico, dictatorial, republicano, para obedecer a todas las autoridades desde el funcionario (policía, militar, profesor, del inem...) hasta al presidente del momento y no protestar; unos gobiernos son mas sutiles que otros, pero el fin es el mismo tenernos como súbitos, nos han educado desde la familia para ello. El que obedece mantiene al quien manda.
Y mas mentiras: genero, antropocentrismo (centro el ser humano) discriminando a los animales.....y las que se os ocurran.
Tod@s conocemos estas mentiras las vivimos, las sufrimos y manifestamos nuestra ideología y sentimientos en artículos, foros, fancines... reflexionando estos temas y mas, pero no vamos a la raíz y seguimos defendiendo a la familia* (esclavitud) y a sus funcionarios (los padres*), su autoridad es cada vez mas sutil pero existe (castigos, reproches, horarios,...) este engaño, a mi parecer, es uno de los mas dañinos, ya que lo mamamos desde muy pequeñ@s y va a la raíz, nos hace meña para convivir con l@s demás en las okupas, en casas compartidas, en colectividades, pueblos okupados, entre compañer@s de lucha..., viviendo en continua hipocresía, egoísmos e individualismos en vez de confianza, solidaridad y apoyo mutuo como propugnamos y creo que se intenta practicar.
Hay personas que practican esa confianza y solidaridad; personas que se han deshecho de sus egos y mentiras y han “matado” a sus padres y otras autoridades, así si podremos enfrentarnos a la autoridad, sin tener miedo a lo que digan, a castigos, a volver a luchar:
  • por y con las criaturas ante cualquier injusticia y maltrato aunque sea sutil, apoyarles cuando quieran desobedecer (como modo de autodefensa ante una injusticia en la familia, en la escuela....) a cualquier autoridad incluidos los padres o a no asistir a la escuela sino quieren.
  • Continuar apoyando a l@s pres@s (escribiéndoles, visitándoles-as, manifestándonos... ) y no olvidándonos de ell@s
  • apoyar a los animales no humanos: defender-los de cualquier injusticia: abandono, maltrato, encierro; liberarlos.
Todas estas luchas y mas se están organizando, ahora solo falta manifestar-las y vivir-las el día a día sin miedos a la autoridad (papá estado), a los castigos (cárcel), a llegarnos a aislar por el rechazo social (ojala que no ocurra), todas son consecuencias de la lucha de lo que creemos, por la realidad que estamos viviendo y contra la mentira que nos rodea; mis ideas son buenas y por ellas lucho (como diría una anarquista )
Y al “pan- pan y al vino- vino” hablemos las cosas por su nombre te deshaces de tus egos y “matas” a toda autoridad “estas con las criaturas o contra ellas no hay termino medio” Neill, apoyas a l@s pres@s, animales no humanos, inmigrantes “sin papeles”, compañer@s en lucha en cualquier país, a la mujer que sufre, o estas con el poder y autoridad.
Para acabar dos frases de Kropotkin que a mi parecer están aún vigentes:


Hasta tal punto estamos pervertidos por una educación que desde nuestra más tierna edad tiende a matar en nosotros el espíritu de rebelión y nos desenvuelve el de la sumisión a la autoridad; hasta tal punto estamos pervertidos por esa existencia bajo la batuta que lo reglamenta todo: nuestro nacimiento, nuestra educación, nuestro desarrollo, nuestro amor, nuestras amistades, que si esto continua perderíamos toda iniciativa, toda costumbre de razonar” Kropotkin

“Respeto a la ley, obediencia a la autoridad; los padres educan bajo este sentimiento, la escuela lo fortalece” Kropotkin
ANIMOS Y A LUCHAR
Salud
Karmela
colectividad Manzanares (Soria)





Wednesday, January 26, 2011

ANECDOTAS EN EL METRO: DISTINTAS CRIANZAS
Niñas con chupetes, en sillitas pero 2 madres distintas entrando en el metro:
Una niña nada mas entrar al metro, se quiere bajar de la sillita, esta atada, inclusive las piernas, su madre no le deja salir de la silla, impasible, la niña intenta salirse de la silla, la madre impasible, la niña llora, pide el chupete, se le da, la niña empieza a chupar compulsivamente, la madre sigue impasible....¿Que hacer? nuevo método pedagógico, no hay tortas ni bofetadas, pero si terror y maltrato psicológico, (no sabia que hacer, sientes empatia por la niña, se te pone la piel de gallina)esta es la metodología que se lleva, no hay maltrato físico (deleznable) pero este es también criticable , deleznable y terrorifico; es el que quiere el sistema patriarcal para que no se actue, es la autoridad sútil de stevill,es la autoridad para que nos quedemos impasibles, para que no hagamos la revolución, en el trabajo, en la familia, en el cole...
Lo peor que se le puede hacer a una criatura es no hacerle caso, ni en positivo , ni en negativo, ellas te piden que estes ahi, que les hagas caso, eres lo único que tienen, si les dejas y te quedas impasible se sienten abandonadas, infelizes, con stress (la forma de chupar compulsivamente el chupete), esto es lo que quiere el estado patriarcal gente obediente y sumisa aunque psicológicamente este "hecha polvo" (mas dinero para psicólogos, psiquiatras, drogas varias...)y la gente que lo veamos no podramos reaccionar y rebelarnos ni esta ni en otras ocasiones.
Otro caso más agradable, la niña entro en sillita y con chupete, pero lo primero que hizo la madre fue sacarle de la silla, jugar con ella en brazos, la niña se quita el chupete, se pone de pie , mira a la ventana, todas son risas, miradas, descubrimientos, no paraba se notaba feliz. Así da gusto no se como se comportaba en casa con la niña, pero ese momento era de felicidad,eso siempre queda en la criatura y su madre le hacía caso no se sentía abandonada.
LUCHEMOS PARA QUE LAS CRIATURAS NO SE SIENTAN ABANDONADAS, REACCIONA ACTUA

Friday, July 13, 2007


Gentecilla gris, tarada, del crimen legalizado (Seguiré robando, y no ejerciendo...) Pedro García Olivo - La Haine


La forma que tiene de corromper la pobreza es más dulce que la de la riqueza. A mí, funcionario de educación de origen miserable, me corrompieron ambas; a mi amigo Basilio, pastor hijo de pastores, ninguna. No fui inmune a la acumulación de capital, y luego dilapidé mis ahorros como un necio. Inmoralizándome, la pobreza me arrojó al mundo del delito, donde atesoré hermosas vivencias.

Nunca me sentí mal después de un robo, y sí cada día a la salida del trabajo. Decía Genet que robar era más digno que trabajar. Por supuesto... Más conscientes son de ello los peores trabajadores que los mejores ladrones.


La vocación hacia el hurto me llegó en la niñez. Para mí era una tarea absolutamente seria, trascendente, a la que dedicaba lo mejor de mi inteligencia y lo más incisivo de mi imaginación, robar golosinas en el supermercado. Fui creciendo, y a la par perfeccionando mis mañas, ganando en astucia, robusteciendo mi afición. Sustraía cintas de música y ropa en los Grandes Almacenes, libros en las papelerías de barrio, cualquier cosa en los autoservicios. El día en que no perpetraba un robo, faltando a mi cometido, descuidando mi misión en la tierra, se revestía para mí de un carácter trágico. Removíase mi conciencia, que no me perdonaba la desidia... Procuré inculcar ese hábito a mis amigos, y empezamos a divertirnos juntos. Los más pequeños de la pandilla traían a la “cabaña-cuartel” mandarinas de las tiendas, tebeos de los quioscos, material escolar del Colegio,... Los mayores nos decantábamos ya hacia el alcohol, los preservativos y los pequeños artilugios que se pueden regalar a las mujeres. Una de mis hazañas más notables fue sustraer una peluca de un departamento de El Corte Ingles, llevándomela puesta. Se la obsequié a mi madre, que estaba loca y gustaba de disfrazarse. El día en que mi padre, para conmemorar mi recién estrenada mayoría de edad, me regaló una moto robada, se avivó hasta lo indecible la llama de esa pasión mía por el desorden en la propiedad. Según parece, hubo un accidente, una colisión en la que se vio involucrado un motorista. Mucha gente acudió a ayudar a los heridos, entre ellos el dueño del ciclomotor. Mi padre se acercó, y aguardó. Cuando se disolvió el tumulto, y ya no quedaba nadie en los alrededores, cogió la moto y la echó en la furgoneta. Habiéndole conseguido una matrícula falsa, la escondió en un antiguo cebadero hasta el día de mi cumpleaños. Nunca se me olvidará ese detalle de mi progenitor, al que debo el cultivo de mis mejores cualidades. Todavía hoy, siempre que puedo, regalo algo robado.

Cuando aprobé la oposición al cuerpo de profesores de bachillerato, mi flamante condición de funcionario me permitió progresar todavía más por esa vía de la ilegalidad y del delito. Adquirí un coche que debía pagar en cuarenta y ocho plazos, y no hice frente a ningún recibo. Me lo llevé al extranjero, a Budapest, dejando mi cuenta en números rojos. La Citröen me localizó finalmente gracias al buen trabajo de un detective, al cabo de tres años; y la Banca Nacional de París, concesora del préstamo, me inscribió muy arriba en su lista de morosos.

Falsifiqué la dirección que constaba en mi carné de conducir, y durante mucho tiempo no pagué ninguna multa. No me llegaban las notificaciones. Compré también a plazos una bicicleta en Galerías Preciados, y sólo pagué la mitad. Una empleada de este establecimiento llamaba periódicamente a mi madre, intentando conseguir mi dirección. La pobre, en su desvarío, le contestaba que todavía no había regresado de China. En fin, me aproveché de la honorabilidad que se supone en un funcionario para dar trabajo extra a los Departamentos de Ventas y a los detectives privados de la Banca.

Otro recuerdo encantador de mi juventud sitúa en mi casa a unos cuantos hombres encorajinados intentando embargar cualquier cosa, desesperándose por la inexistencia de los bienes que pretendían secuestrar, por la falta de valor de los demás enseres y por las palabras de mi padre, que eran siempre las mismas. “Si quieren me pueden llevar a la cárcel, pero entonces no trabajaré y no podré pagar lo que debo. Ustedes verán

Mi padre. ¡Cuánto gasóleo hemos robado juntos de los camiones y de los tractores, cuántas herramientas de los talleres, cuánto material de construcción de las obras...! ¡El sí que era un educador!

Llegó sin embargo el momento en que uno de mis peores robos, sustracción de considerable cuantía, obtuvo la aprobación del Estado y el beneplácito de la ley: fue el día en que me ingresaron mi primera nómina de profesor agregado. Y eso sí que soliviantó mi conciencia. Demasiado dinero por nada; demasiado dinero por dominar a un hatajo de infelices desprovistos de poder; demasiado dinero para que cerrara los ojos al oprobio de la docencia; demasiado dinero para un soborno; demasiado dinero, robado a toda la comunidad, por permitir que me imbecilizaran y seguir a rajatabla el lema de Cortázar (“mandar para obedecer, obedecer para mandar”); demasiado dinero por deponer las armas de la crítica y abdicar de la soberanía sobre mi inteligencia; demasiado dinero sustraído a todo un país, aquiescentes la ley y el Estado. ¡Los profesores, menudos ladrones de guante blanco! ¡Menudo robo a todo el mundo, particularmente a los más humildes!

Si al acto de robar se le extirpa ese componente de atentado contra la moral hipócrita y de desobediencia a la arbitrariedad de la ley, pierde para mí todo su interés y todo su valor. Reivindico, una y mil veces, los innumerables pequeños hurtos de mi padre, llenos de poesía, de imaginación, de juego infantil y burla inocente, pero también impregnados de un sentimiento certero de la equidad social (nosotros, miserables, robábamos a fin de cuentas a quienes algo tenían que defender), atravesados por un instinto profundo de rebeldía e insumisión -desacato a la ley lo mismo que a la moral, al Estado como a la Iglesia- y por un desdén absoluto hacia todo lo que ostentara el título de “propiedad privada”. Agentes de una nueva redistribución de los bienes (robábamos para regalar), estimábamos más que nada el gesto en sí mismo, exorcizando a través de él todos los demonios de la apropiación particular y de la disciplina fetichizada. Muy lejos de esta inteligencia maldita del robo, de esta sabiduría díscola del delito, se halla el atraco periódico del funcionario: este hombre roba para obedecer, por haber renunciado a la autonomía de su conciencia, víctima de la moralidad dominante y juguete de la legalidad de los ricos. Roba a toda la sociedad para afianzarse en su cúpula, cubiertas sus espaldas por la ignominia de la organización estatal. No pude contarme mucho tiempo entre ese gentecilla gris, tarada, del crimen legalizado. Capaz de robar a un maestro su estúpido maletín, no soportaba el insulto mensual de la nómina en mi cuenta. Seguiré robando, y no ejerciendo... Si me corrompió la pobreza, dulce veneno el que emponzoñó mi alma. Seré fiel a mi feliz corrupción. Nada espero de los códigos jurídicos, nada de las instituciones civiles, nada de vuestra idea del Bien, nada de la propiedad, nada del asentimiento, nada de los padres que enseñan a sus hijos a trabajar, nada espero de nada.
Desesperado como yo, Basilio en cambio no roba... Una vez más, su desesperación es de un orden superior a la mía: tampoco espera nada de la insumisión programática, de la rebeldía consciente, de la desobediencia que obedece sin embargo a una filosofía concreta, de los padres que enseñan a robar a sus hijos... El sí que no espera nada de nada; espera menos que nada de menos que nada.


http://www.pedrogarciaolivoliteratura.com/